sábado, 27 de septiembre de 2014

La berrea desde San Lorenzo

El objetivo de este fin de semana era poder observar la berrea. Para ello subimos al Puerto de San Lorenzo al amanecer y comenzamos la ruta. La ganadería descansaba aún en los tranquilos prados mientras que los buitres permanecían vigilantes en lo alto de unas peñas.

Amanecer en el Puerto San Lorenzo.
Ganado descansando.
Buitre leonado (Gyps fulvus) posado en una peña.

Tras una pequeña subida, alcanzamos un camino rodeado de árboles. Se notaba que el otoño había llegado por la presencia de diferentes tipos de setas. 

Una parte de la ruta asciende entre árboles.
Bordes del camino cubiertos de vegetación.
Azafrán silvestre (Crocus nudiflorus).

































Finalmente llegamos a una llanura en la que pastaban tranquilamente vacas y caballos. Una vez allí, pudimos observar varios rebecos en una ladera.


Rebeco (Rupicabra rupicabra)

Pronto pudimos ver los primeros ciervos en un claro del monte, era un grupo de hembras que comían tranquilamente, sin embargo no había ningún macho entre ellas. Unos minutos más tarde otra hembra pasó a toda velocidad justo por detrás de donde estábamos colocados, seguramente asustada por nuestro olor.

Cierva (Cervus elaphus) corriendo.

Después de que el grupo de hembras se esfumase entre los matorrales, apareció un gran macho, majestuoso. Dotado de una hermosa cornamenta ascendió la colina con total tranquilidad y tras alimentarse en el claro, desapareció.

Ciervo (Cervus elaphus) caminando.

Ciervo (Cervus elaphus) almentándose.

Ciervo (Cervus elaphus), se aprecia la cornamenta. 

Continuamos caminando hasta que llegamos a lo alto de una montaña y establecimos el campamento base. Teníamos unas vistas privilegiadas, veíamos toda la llanura por la cual habíamos ascendido, así como la colina de enfrente y un largo valle que discurría por un lado. Todo el horizonte estaba repleto de montañas.

Cima de la montaña.
Vistas al lado izquierdo.
Vistas centrales.
A la derecha de la imagen se observa el camino y la llanura por la que ascendimos.
Vista desde un lateral. Detalle de las rocas y la vegetación.

Vista del valle.

Disfrutamos durante toda la mañana de los hermosos vuelos de los buitres. Que no hacían más que pasar de un lado a otro de la montaña.

Buitre leonado (Gyps fulvus). Se observan varios caballos al fondo.


Buitre leonado (Gyps fulvus).

Buitre leonado (Gyps fulvus).

Buitre leonado (Gyps fulvus).

Buitre leonado (Gyps fulvus).
Pareja de buitres leonados (Gyps fulvus).

Pareja de buitres leonados (Gyps fulvus).
Buitre leonado (Gyps fulvus) sobrevolando unas rocas.

Buitre leonado (Gyps fulvus).


A la vuelta, en un prado lleno de hermosos acebos, tuvimos la suerte de poder ver como un Ratonero (Buteo buteo) se tiraba sobre una presa. Pude inmortalizar el momento aunque no llegué a ver qué cogió entre sus garras.

Ratonero (Buteo buteo) posado en un arbusto.

Ratonero (Buteo buteo) avalanzándose sobre su presa.

Para finalizar vimos las que serían las últimas mariposas de la temporada.

Ortiguera (Aglais urticae)

Amarilla ♀ (Colias crocea).

Amarilla  (Colias crocea) alzando el vuelo. Se aprecia el dibujo interno de las alas.



domingo, 7 de septiembre de 2014

Mariposas de Videmala (I)

Familia Papilionidae

- Papilio machaon (Macaón): con frecuencia los machos muestran un comportamiento "hilltopping", concentrándose y volando juntos durante varias horas en las cimas de las montañas, ya que las consideran áreas de reproducción.




 





















- Iphiclides podalirius feisthamelii (Chupa Leche): cada vez más rara en Europa debido a los cambios en las prácticas agrícolas. Los adultos se sienten atraídos por arbustos y árboles ricos en néctar, como el manzano, el cerezo y la lila. Los machos muestran comportamiento "hilltopping".





viernes, 5 de septiembre de 2014

Entre guepardos

Este fin de semana tuve la suerte de poder compartir el día con tres ejemplares de guepardo (Acinonyx jubatus). La familia estaba compuesta por la madre y por dos hermanas jóvenes, estas dos últimas vigilaban constantemente el territorio desde lo alto de las piedras. Su cuidador, que las acompañaba en todo momento, nos informó sobre la situación actual de la especie, además de explicarnos aspectos de su biología e historia. Aquí os dejo una muestra de la belleza de estos animales. Sin duda te dejan sin palabras.





























Tras acariciarlas un buen rato, comenzaron a campear su territorio en busca de alimento. No había transcurrido mucho tiempo cuando apareció el primer conejo. Después de una rápida carrera el lagomorfo desapareció, metiéndose en un agujero, evitando así que los felinos lo capturasen.





- Caza nº 1:












A lo largo del día fui testigo de varios intentos de caza más. Aunque los conejos continuaban escapando , finalmente los guepardos consiguieron hacerse con dos de ellos.

- Caza nº 2:
















- Caza nº 3:















- Caza nº 4:




























Fue todo un honor poder compartir ese día con el felino más rápido del planeta y uno de los animales más bellos. Me llevo un montón de anécdotas y experiencias. A pesar del tremendo reportaje siempre te quedas con ganas de más.