viernes, 4 de septiembre de 2015

Las cosas bonitas de la vida

Hoy no os espera una larga entrada de blog, llena de fotos donde os cuento que he hecho estos días. Hoy solamente quiero recalcar esas pequeñas cosas que hacen de la vida un auténtico placer, ese momento en el que abres la ventana y te encuentras sin previo aviso a uno de los pájaros más bonitos que hay.

Como si no le importase lo más mínimo, una hembra de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) se posa en un gran palo que, no se muy bien por qué, tenemos clavado en medio del prado. Lo utiliza como posadero, para ver todo lo que la rodea desde una buena altura y así intentar descubrir alguna presa. No han sido pocas las veces que me ha deleitado con sus escenas de caza, y he podido ver como se cierne. Un auténtico espectáculo para los amantes de la naturaleza, que hace irresistible el hecho de levantar la vista y desatender cualquier faena que estés llevando a cabo en ese momento.