domingo, 22 de mayo de 2016

1º y 2º premio en la Categoría de Organismos - IV Concurso de Fotografía (Facultad de Biología)




El 12 de mayo de 2016 me hacía entrega, el Sr. Decano de la Facultad de Biología, de los dos diplomas acreditativos de la 1º y 2º posición en la Categoría de Organismos del IV Concurso de Fotografía celebrado en la facultad.


Primer premio:


"Libélula macho (Sympetrum fonscolombii) sobre flores de Labiada (Satureja hortensis)."


Segundo premio:

"Macaón (Papilio machaon) sobre inflorescencia de Dactylis glomerata (Graminneae)."




http://biologia.uniovi.es/eventos/-/asset_publisher/1awM/content/entrega-premios-iv-concurso-de-fotografia-de-la-facultad-de-biologia-biologia-en-movimiento;jsessionid=A35C88FB3DC52D6640BE506307246206?redirect=%2F



viernes, 4 de septiembre de 2015

Las cosas bonitas de la vida

Hoy no os espera una larga entrada de blog, llena de fotos donde os cuento que he hecho estos días. Hoy solamente quiero recalcar esas pequeñas cosas que hacen de la vida un auténtico placer, ese momento en el que abres la ventana y te encuentras sin previo aviso a uno de los pájaros más bonitos que hay.

Como si no le importase lo más mínimo, una hembra de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) se posa en un gran palo que, no se muy bien por qué, tenemos clavado en medio del prado. Lo utiliza como posadero, para ver todo lo que la rodea desde una buena altura y así intentar descubrir alguna presa. No han sido pocas las veces que me ha deleitado con sus escenas de caza, y he podido ver como se cierne. Un auténtico espectáculo para los amantes de la naturaleza, que hace irresistible el hecho de levantar la vista y desatender cualquier faena que estés llevando a cabo en ese momento.


domingo, 25 de enero de 2015

Cuando cae la nieve

Después de algo más de tres horas de viaje llegamos, era mi regalo por haber acabado más que satisfecha el primer semestre de la universidad y no lo pensaba desperdiciar. Como siempre me acompañaba mi cámara de fotos, pero en esta ocasión había algo más. En una segunda mochila iba mi nueva cámara de fototrampeo, un capricho, más que merecido, que había decidido darme y que este fin de semana pensaba probar.

El monte estaba en silencio y el frío se hacía notar, aunque no demasiado, ya que la mañana había comenzado con un sol espléndido. No se escuchaba ni un susurro, ni un cantar, excepto el ladrido de los perros y los disparos de los cazadores que, como siempre por estas fechas, recorrían el monte de un lado a otro. 

Con tanto cazador, el transito de animales estaba asegurado, y los caminos estaban llenos de huellas y excrementos frescos. No tuvimos que esperar mucho para ver como unos perros conseguían sacar a una cierva (Cervus elaphus) de su escondite. 


La mañana transcurrió con total tranquilidad y dediqué mi tiempo a observar distintos rastros.

















Seguimos el camino hasta que llegamos a unas rocas, donde paramos a comer. Más tarde me percaté que una de esas peñas era la letrina de varias ginetas (Genetta genetta), por lo que tuve entretenimiento para rato.







Cuando los últimos rayos de sol iluminaron el monte, colocamos el equipo y nos fuimos a descansar. El lugar no estaba mal, teníamos que probar suerte.


Encuadre de la cámara de fototrampeo


Antes de que amaneciese nos pusimos en camino para recogerlo todo. La aún dormida mañana se presentaba realmente fría, el agua todavía congelada y la escarcha en las hojas decoraban el monte, una estampa bien bonita de admirar.



















De nuevo, el terreno estaba marcado de numerosas huellas.











Los pájaros, todavía medio dormidos, tenían que estirar bien sus alas y calentar su musculatura antes de salir a volar.


Ratonero (Buteo buteo)

Esa noche, ningún animal se cruzó por delante de nuestra cámara, pero nos fuimos llenos de experiencias e historias, y seguros de que, más tarde o más temprano, una buena fotografía vendría a nuestras manos.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Lagarto Ocelado ¿Dos ejemplares o solamente uno?

El lagarto ocelado (Timon lepidus) es una belleza llena de color. Durante el verano, paseando al atardecer, me encontré en dos ocasiones con este hermoso animal, y aunque es algo escurridizo, accedió de buenos modos a posar unos minutos.
Las fotos estás tomadas en la misma zona durante junio y julio. Se puede observar la diferencia de tonalidades, sobre todo en la zona de la cabeza, entre los dos individuos, el primero con tonos más verdosos, y el segundo con tonos más ocres. Dudo que se trate del mismo individuo ya que ha pasado menos de un mes entre las dos fotos y la variación de color es bastante notable.

Lagarto ocelado (Timon lepidus) - Junio 2013
Lagarto ocelado (Timon lepidus) con una posible presa en la boca - Julio 2013